RIO DORADO

El río Magdalena es más que un cauce de agua; es un pulso viviente que recorre Colombia sin descanso, tejiendo su historia en el paisaje. Día y noche avanza, nutre, sostiene y fluye, muchas veces ignorado por quienes lo rodean.

En estas imágenes, el reflejo dorado de la luz sobre su superficie es un recordatorio de su grandeza, de su valor incalculable. Lo vemos brillar por instantes, pero su presencia es constante. Esta serie busca hacer visible lo que damos por sentado, invitando a detenernos, contemplarlo y sobre todo, a cuidarlo.

Fotografía Digital

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