INTERMITENTE
La luz no existe sin la oscuridad. En lo oscuro, cualquier resplandor, por mínimo que sea, se siente inmenso. No es un símbolo de redención, solo un instante de claridad en medio de la sombra.
Estas imágenes capturan momentos donde la luz aparece y lo mínimo se magnifica. No hay artificios ni mensajes optimistas, solo la certeza de que la luz está ahí, frágil, imperceptible, pero presente.
La melancolía es aceptar la vida con sus pausas y silencios. La luz no es constante, llega en intervalos, transforma los espacios y se va. La sombra no oculta, solo espera. Sin ella, la luz no tendría sentido.
En un momento así entendidí que la luz intermitente se parece a la vida, a la manera en que la depresión nos deja atrapados en la sombra hasta que, sin aviso, un destello nos recuerda que aún hay algo ahí. No es una solución, ni una promesa, pero es suficiente para seguir mirando.
Fotografía Digital